El principio

Todo tiene un principio y un final. Este es el principio de `Signal From The Stars`.

Todo lo que me queda de mi C64

¡Algunos juegos influyen en ti (de forma consciente o inconsciente)! Puede ser de varias maneras. La más conocida es que quieres ganar todo el rato, y así tu cerebro produce dopamina. Es la forma más simple en que un juego influye en el jugador.

Pero también hay juegos que van más a fondo y se te meten en el inconsciente. Quizá suene un poco vago, pero es superinteresante. Aquí abajo muestro una parte personal de mi vida: el impacto que puede tener un juego así y por qué Signal From The Stars nace de ahí.

Zak McKracken and the Alien Mindbenders

Fue hacia 1993 cuando, con 10 años, fui con mi padre a un mercadillo de segunda mano. Para mí, una visita así era una búsqueda de juegos nuevos para mi Commodore 64.

Aunque ya han pasado unos 34 años, todavía recuerdo exactamente cómo se sentía aquel mercadillo. El ambiente, la luz y sobre todo el puesto donde descubrí Zak McKracken and the Alien Mindbenders siguen muy claros en mi memoria.

En aquella época los juegos todavía venían en cajas de cartón preciosas. En la parte delantera había una imagen bien dibujada, y en la trasera algunas capturas del juego. Dentro de la caja había un periódico que formaba parte del juego, dos disquetes, un librito antipiratería y un manual. Tuve suerte: mi padre me dejó comprarlo. 😊

La foto de arriba de la página es lo que, después de todos estos años, sigo guardando con orgullo.

Hay alguien que dedica mucho tiempo y dinero a recrear la caja (enlace).

Impacto, fase 1

Ya en casa arranco el juego y pienso: ¡GUAU! 💥 Puedo mover a un personaje por un mundo real. Pero unos segundos después me doy cuenta: ‘Oh no, todo está escrito en alemán…’ 😕

Les pido a mis padres un diccionario de alemán y empiezo a jugar un poco cada día. Enseguida descubro algo importante: ¡puedes guardar la partida! Eso resultó clave, porque si no tendría que empezar desde el principio cada vez.

El juego trataba de varias “teorías new age”. Por ejemplo, la cara de Marte, Stonehenge, alienígenas, Elvis… Me hizo pensar. No en quién era Elvis, sino en que existe un planeta Marte en el que quizá hay una pirámide.

Mientras jugaba me surgían cada vez más preguntas. En las semanas siguientes iba a menudo a la biblioteca, buscando libros sobre estos temas.

Para quien se lo pregunte: una biblioteca era un lugar donde podías encontrar información en forma de libros. Hacía mucha falta, porque internet todavía no existía.

El juego me había inspirado a investigar también fuera del juego. Eso pasó sobre todo porque el propio juego se mantenía neutral, sin imponer nada.

Todavía recuerdo que a veces, después de jugar, por la noche iba a mi cabaña del árbol a mirar las estrellas. Ahí me daba cuenta de lo pequeños e insignificantes que somos en realidad.

Impacto, fase 2

Pasa el tiempo, y en los años siguientes empiezo a profundizar más en la historia de la humanidad. Al mismo tiempo, el universo me sigue fascinando. Ya de joven me hago muchas preguntas filosóficas: ¿De dónde venimos? ¿Cuál es nuestro propósito? etc.

Mientras tanto nace el deseo de crear yo mismo un juego (u otra cosa creativa). Para entonces tengo un Pentium 1 con Windows 98 en el escritorio. Entre partida y partida, piensa en Red Alert 1, Age of Empires y Worms, intento programar un poco. Pero seamos sinceros: la tentación de esos juegos es demasiado grande.

Avance rápido al año 2000

Leo por primera vez el libro pseudocientífico Chariots of the Gods? de Erich von Däniken. Es como si me devolviera a aquel momento en mi cabaña del árbol, mirando las estrellas, y al juego de mi infancia. Pero también a las grandes preguntas sobre la vida misma.

Ese libro es un punto de partida. Me inspira a leer muchos más libros de ese tipo, tanto antiguos como nuevos. Cuanto más leo, más claro tengo que incluso desde una perspectiva científica todavía hay muchísimo que no podemos explicar, y que quizá nunca lleguemos a entender.

Al mismo tiempo me doy cuenta de que mucha gente no tiene acceso a esta información, o simplemente no muestra interés. Pero cuando les enseño algunos de estos misterios, ves aparecer el interés en su cara.

Importante: los misterios de los que hablo son reales y visibles. Nada de historias sobre fantasmas, ovnis o gnomos ‘avistados’ por alguien.

Tuve la suerte de crecer en una época en la que internet todavía no estaba lleno de basura y las fake news no ocupaban el primer plano.

Por eso me centro en misterios que se trataron antes de la era de internet, cuando la investigación y el debate se hacían de otra manera.

Avance rápido a 2015

Sigo dándole vueltas a la idea de sacar un juego y mostrar algunos misterios al mundo de forma divertida.

Por aquel entonces todavía usaba los lenguajes de programación Blitz3D, Monkey X y Monkey 2 1. Con ellos había desarrollado, como prueba, un primer motor y un juego de apuntar y hacer clic. La comunidad alrededor de estas herramientas era bastante activa y servicial, pero en un momento dado el propietario decidió dejar de mantener los lenguajes.

Como para mí era importante que el lenguaje tuviera soporte, paré el proyecto. Y para ser sincero, visto ahora, tampoco estaba del todo preparado. Quizá no te lo creas, pero también tengo una vida fuera del mundo virtual, en la que estoy muy ocupado con el trabajo y la familia. 😄

30 de diciembre de 2019

La idea sigue ahí, casi como una obsesión que me acompaña toda la vida. El año está a punto de terminar y pienso: es ahora o nunca, puedo y voy a hacer el juego.

Un juego en el que algunos de los misterios que me fascinan desde hace tanto tiempo ocupan el centro.

¿El objetivo? Que la gente conozca estos misterios y se despierte su curiosidad. Mi esperanza es que así los jugadores quieran investigar y valorar la vida en el sentido más amplio de la palabra.

Quiero darte ya las gracias por leer este trocito de historia, jaja, y esto solo era el principio.